Las mentes (y los corazones) que están detrás

Nosotros, la Dra. Françoise Wilhelmi de Toledo y Raimund Wilhelmi, Jutta Rohrer, de soltera Wilhelmi, y Claus Rohrer - somos la tercera generación. En calidad de equipo directivo, mantenemos vivo el legado del Dr. Otto Buchinger. Más allá de los lazos familiares, nos une una inequívoca visión común: Salvaguardar el espíritu del ayuno terapéutico tal como Otto Buchinger lo instauró en su día y, al mismo tiempo, seguir desarrollando el método para adecuarlo a los conocimientos científicos más actuales y a las necesidades de la sociedad de hoy en día. Apostamos por la tríada armónica del ayuno, la medicina integrativa y la inspiración espiritual. Todos nosotros, desde la dirección y el equipo médico hasta nuestros terapeutas de arte, coaches y cocineros, ponemos todo nuestro corazón y toda nuestra energía para que Buchinger Wilhelmi sea sinónimo de ayuno terapéutico con asistencia médica, en beneficio de hombres y mujeres de todo el mundo.

Dra. Françoise Wilhelmi de Toledo

A los 17 años viví mi primera experiencia con el ayuno y sus efectos terapéuticos sobre cuerpo y espíritu. Supe que ayunaría regularmente a lo largo de toda mi vida.
Desde hace décadas considero importante establecer y mantener la cooperación con cátedras universitarias avanzadas, como las que existen, por ejemplo, en Berlín, Essen, Múnich, Friburgo, Zúrich y Granada. En nuestras clínicas publicamos continuamente documentación científica en varios idiomas. Estamos en contacto regular con instituciones eclesiásticas que reconocen la dimensión espiritual del ayuno. En 1986 fundamos la Asociación Médica para el Ayuno y la Nutrición; en 2003 y como fruto del consenso entre los expertos en el tema vieron la luz las directrices de la ayunoterapia, y finalmente, en 2011, constituimos la Fundación María Buchinger (Maria Buchinger Foundation), con el objetivo de fomentar la investigación sobre el ayuno.
Raimund Wilhelmi y yo hemos educado a nuestros dos hijos, Víctor y Leonard, de acuerdo con la filosofía de nuestra familia. Todos ayunamos regularmente... ¡y también nos gusta comer!
 

Raimund Wilhelmi

„Lo que heredaste de tus antepasados, conquístalo para poseerlo". Estas palabras de Goethe las recuerdo a menudo. La herencia recibida solo vale en la medida en que sea asumida en todo su contenido: crear una segunda patria para nuestros pacientes de todo el mundo, un espacio protegido en el cual por fin es posible dejarse llevar. Y, al mismo tiempo, ofrecerles una medicina del siglo XXI de la mejor calidad. Y estar ahí para 200 colaboradores motivados y comprometidos, cuyo trabajo es la base de la existencia de la empresa.

Me siento feliz de poder llevar a cabo todo ello con mi mujer y mis dos hijos, pero también con toda nuestra familia. Estamos todos implicados en la gran tarea.

Jutta Rohrer

“Ayunar hace feliz". Así me lo han trasmitido muchos pacientes a lo largo de mis 30 años de trabajo en nuestra clínica. Y esa es también mi experiencia: al ayunar, nos desprendemos de lastre innecesario, tanto en el aspecto físico como psíquico y espiritual. Nos sentimos liberados y ligeros. Las preocupaciones y las limitaciones cotidianas desaparecen. Y podemos mostrarnos simplemente tal y como somos. Las relaciones entre los ayunantes son por ello mucho más abiertas, sin los mecanismos «normales» de protección. Hay tiempo para las conversaciones personales, se hacen nuevas amistades.
Esto es lo que más me fascina de nuestro método. Y, hoy como ayer, sigue motivándome para acompañar a nuestros pacientes en su camino individual.

Claus Rohrer

Como economista con raíces profesionales en la gestión de personal de un consorcio internacional me siento fascinado por la dimensión humana y personal de Buchinger Wilhelmi. Desde 1982 vivo y trabajo en España y, junto con mi esposa, dirijo la clínica de Marbella. Desde entonces, no ha habido un solo día en que no haya tenido algún encuentro interesante y sugerente.

Y no me refiero solamente a los representantes del mundo de las letras y las artes y otros destacados intelectuales que nos visitan con regularidad, sino a todas las personas que acuden a nuestra clínica para abrirse a lo esencial: a sí mismos.