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Nuevo año, nuevos ritmos: entrevista con la Dra. Lisa Green


s.steiner - 21/01/2026 - 0 comments

ENTREVISTA CON LA DRA. LISA GREEN

Psicología para una salud sostenida: así se consigue realmente el cambio

En una entrevista anterior conversamos con la Dra. Lisa Green sobre su trayectoria en el ámbito de la psicología clínica, la psicooncología y la terapia familiar sistémica, así como sobre su trabajo en Buchinger Wilhelmi durante más de una década. En aquella ocasión abordamos también la cuestión de por qué el ayuno suele ser un momento especialmente propicio para hacer una pausa y mirar hacia nuestro propio interior.

Esta nueva conversación enlaza con aquellas ideas. Precisamente al comienzo del año, cuando muchas personas se proponen reorientarse, hablamos sobre cómo se crean los hábitos y por qué resulta tan difícil cambiarlos en la vida cotidiana. La Dra. Green explica cómo la psicoterapia refuerza los pasos duraderos y qué acciones sencillas pueden ayudar a orientar la conducta hacia una vida más saludable a largo plazo, tanto en el hogar como durante una estancia en nuestra clínica.

Desde nuestra última conversación, ¿qué es, en su opinión, lo más importante del papel que desempeña la psicoterapia en el programa de ayuno de Buchinger Wilhelmi?

Para mí, lo más importante es reforzar la comprensión de la conexión entre el cuerpo y la mente. Históricamente, la medicina y la psicología se han tratado a menudo como disciplinas separadas. Sin embargo, esta separación es muy artificial. En muchos sistemas médicos tradicionales, como el ayurveda o la medicina tradicional china, la conexión entre el cuerpo y la mente nunca se ha separado de la misma manera.

Mi trabajo consiste en ayudar a los pacientes a unir los dos niveles. Y no solo mentalmente, sino de forma que la unión se pueda sentir y poner en práctica. Muchos de nuestros pacientes llegan con un fuerte enfoque físico, a menudo relacionado con el peso, los valores metabólicos o el deseo de tratar sus dolencias de forma natural.

Psyschologin Dr. Lisa Green bei einer Sitzung in der Buchinger Wilhelmi Fastenklinik Überlingen

Estos motivos pueden ser comprensibles, pero el ayuno es mucho más que una intervención puramente física. El cambio sostenido es más profundo. Nuestro acompañamiento psicológico ayuda a los pacientes a comprender que el estrés, la tensión y muchos otros síntomas no aparecen por casualidad, sino que son indicios. A menudo, el cuerpo y la psique envían de esta forma mensajes de que algo está pidiendo un cambio. Aquí es donde la psicoterapia y el coaching cobran relevancia, no como un extra opcional, sino como parte de un enfoque holístico.

Muchos pacientes llegan con un fuerte deseo de cambio. ¿Cuáles son los modelos psicológicos con los que se encuentra más a menudo al comienzo de una estancia de ayuno?

Las personas suelen acudir con un objetivo externo claro, como el deseo de perder peso o de mejorar determinados indicadores de salud. Sin embargo, muy pronto queda claro que el cambio sostenido no es solo una cuestión de comportamiento, sino que comienza en el interior de la propia persona.

Un patrón que veo con frecuencia es el de vivir según expectativas interiorizadas. Ideas sobre cómo se debe vivir, rendir o satisfacer las necesidades de los demás. Estas creencias suelen tener su origen en la familia, la cultura o los roles que se han desempeñado durante mucho tiempo, y no es raro que perduren hasta la vejez.

Esta inconsistencia interna genera una presión constante que puede manifestarse físicamente en forma de tensión, estrés o síntomas. Muchos pacientes solo se dan cuenta de ello cuando llegan a un punto de agotamiento o de insatisfacción. Cuando los valores, las necesidades y la vida cotidiana encajan mejor entre sí, a menudo mejora el equilibrio tanto mental como físico.

¿Por qué a muchas personas les resulta tan difícil cambiar de hábitos en su vida cotidiana?

Cambiar los hábitos es difícil porque los sistemas en los que vivimos moldean y sostienen nuestro comportamiento. No somos solo individuos que toman decisiones aisladas. Estamos integrados en sistemas, entre los que figuran nuestro sistema psíquico interno, la familia, el trabajo, los círculos sociales y la cultura en general. Los hábitos surgen a menudo como reacciones de adaptación a esos sistemas.

Muchos desencadenantes de los hábitos son el resultado de una combinación del entorno y el estado emocional. Por ejemplo, beber una copa de vino por la noche puede estar relacionado no solo con la rutina, sino también con cómo se vive emocionalmente una larga jornada laboral. La fuerza de voluntad puede impulsar el cambio, pero rara vez lo hace por sí sola.

A menudo utilizo la imagen de dos sistemas diferentes para explicar lo que se sucede. Uno es racional y orientado a objetivos. El otro está controlado por las emociones y orientado al placer. La parte racional puede decidir: no más chocolate, no más vino, lo que suena razonable. Sin embargo, si el sistema emocional asocia el chocolate con la recompensa, el consuelo o el alivio, se depende enteramente de la autodisciplina. Pero la autodisciplina exige energía. Y la energía se agota en algún momento.

El cambio duradero se produce casi siempre cuando la motivación se vuelve intrínseca. Cuando el objetivo coincide no solo con lo que creemos que debemos hacer, sino con lo que realmente queremos. Si no existe esta coincidencia, el sistema emocional «abandona» la partida más pronto o más tarde y vuelve el patrón antiguo.

¿Qué hace que una estancia de ayuno sea un momento particularmente favorable para interrumpir rutinas antiguas y probar cosas nuevas?

Un factor esencial es que los pacientes se alejan del entorno que normalmente mantiene estable el hábito. No están en el trabajo, no siguen las mismas rutinas y se encuentran en un contexto que favorece el cambio. Muchos dicen: aquí es fácil ayunar, en casa nunca podría hacerlo. Este cambio de actitud obedece a que el entorno es diferente.

El segundo factor es la desaparición de muchas estrategias de afrontamiento habituales. Las personas no utilizan de la misma manera la comida, el alcohol o la actividad constante. La clínica crea un espacio tranquilo, con menos «ruido». Este entorno contribuye a que sea más fácil percibir lo que ocurre en nuestro interior.

Y el tercer factor es la disposición. Las personas acuden voluntariamente. A menudo tienen un deseo genuino de cambiar. La combinación del distanciamiento del sistema cotidiano, la desaparición de las «muletas» y un marco de apoyo abre una poderosa ventana de oportunidad.

¿Qué papel desempeña la psicoterapia cuando durante el ayuno surgen emociones o resistencia interna?

Durante el ayuno, muchas personas se vuelven más conscientes de sus estados emocionales, en parte porque disminuyen las distracciones y las compensaciones cotidianas. Cuando el exterior es más tranquilo, resulta más fácil percibir las señales internas.

La psicoterapia ayuda a los pacientes a comprender el significado de sus reacciones emocionales. El sistema controlado por las emociones se comunica a través del cuerpo y de las emociones. Muchas personas no están entrenadas para prestar atención a estas señales ni para interpretarlas.

Cuando los pacientes comienzan a reconocer lo que las emociones expresan sobre las necesidades insatisfechas, la resistencia se puede entender como información útil, no como un problema que hay que «superar». De este modo se hacen posibles respuestas que refuerzan los objetivos de mantener la salud de forma sostenida, en lugar de buscar un alivio momentáneo.

¿Cómo encaja su trabajo en la atención médica, el ayuno y las terapias físicas para favorecer resultados holísticos?

La integración es muy natural, porque las emociones se manifiestan a menudo en el cuerpo. Lo que falta emocionalmente puede «fijarse» físicamente, ya sea en forma de tensión, dolor o síntoma. Básicamente, el cuerpo dice: falta algo, busca.

Precisamente por ello, las terapias orientadas al cuerpo y la psicología encajan tan bien aquí. Las intervenciones físicas pueden liberar tensiones y, a su vez, esta liberación puede traer emociones a la conciencia. Por ejemplo, después de un masaje, los pacientes a veces dicen: «No sabía que estaba enfadado» o «De repente, me entraron ganas de llorar». Y estas reacciones nos proporcionan información que podemos analizar juntos, a la vez que ayudan a relacionar los síntomas con pensamientos, creencias y necesidades subyacentes.

La salud mental va más de las meras emociones. También incluye la salud social y lo que en ocasiones denomino salud espiritual: encontrar un sentido y un propósito en la vida. Cuando existe un desequilibrio significativo en el ámbito emocional, social o búsqueda de sentido, la salud física se ve afectada. Si se ignoran estas dimensiones, el cambio sostenido resulta muy difícil.

¿Qué ayuda a que los conocimientos sobre el ayuno se conviertan en cambios que puedan mantenerse en el hogar de forma realista?

Esta es a menudo la parte más difícil. Muchos pacientes encuentran aquí nuevas perspectivas porque consiguen distanciarse y ver su vida con mayor claridad. Sin embargo, traducir una gran revelación en pequeños pasos requiere un trabajo minucioso.

Un enfoque consiste en ayudar a los pacientes a adoptar una perspectiva a vista de pájaro de su propia vida. Por ejemplo, mediante herramientas sistémicas que nos permiten hacer visible lo invisible. A continuación, analizamos con el o la paciente cuál sería el equilibrio y cómo conseguirlo. Desde este punto de vista nos preguntamos: ¿cómo traducimos estas ideas en algo concreto?

Un aspecto decisivo es que los cambios deben ser pequeños, específicos y fáciles. Los objetivos abstractos, como «comer menos», no son suficientemente claros. Muchas personas quieren cambiarlo todo de golpe y eso suele fracasar.
Otro punto importante es la identidad. Hay que preguntarse: ¿Quién es esta nueva persona en la que me estoy convirtiendo y cómo vive su día a día? ¿Qué desayuna, qué hace al mediodía, cómo pasa los fines de semana, con quién pasa el tiempo? Los factores situacionales son importantes. Si todos los amigos beben mucho los fines de semana, será muy difícil mantener un patrón diferente sin cambiar el contexto.

En ese momento, los comportamientos antiguos necesitan una alternativa. Si en casa surge un factor estresante, se requiere una acción sustitutiva concreta. Por ejemplo, una infusión, dar un paseo, nadar, ir a la sauna, conversar…, algo que sustituya la reacción antigua mientras se construyen nuevos patrones.

Desde su experiencia, ¿cómo influye el ayuno en la sensación de autoeficacia y en la confianza en la propia capacidad de cambio?

La autoeficacia lo es todo. Es la experiencia. Estoy al volante de mi propio autobús. Puedo elegir. Cuando las personas se ven a sí mismas como artífices de su propia salud, también se sienten más capaces de cambiar.

Esa capacidad implica aprender que se puede elegir. No se trata de perfección, sino de elección. Unas veces se elige el nuevo comportamiento y otras se decide conscientemente rechazarlo, sin perder por ello la sensación de autodeterminación. Esta posibilidad ayuda a salir del círculo vicioso de la culpa y la vergüenza.

Y ayuda a normalizar los reveses. Nadie es siempre perfecto. Cuando uno «se cae del burro», se levanta, se sacude el polvo y sigue adelante. Aprender es repetir. Un niño no aprende a caminar en un día. Lo intenta una y otra vez. Los nuevos hábitos significan construir nuevas vías neuronales. Y eso requiere repetición, paciencia y amabilidad con uno mismo.

¿Al comienzo de un nuevo año hay algún obstáculo psicológico típico o expectativas a las que se debería prestar atención?

Un obstáculo frecuente son los objetivos que se basan únicamente en restricciones y fuerza de voluntad, en lugar de en la motivación intrínseca. Si el sistema emocional solo experimenta pérdidas en lugar de ganancias opondrá resistencia. Otro obstáculo es querer cambiarlo todo de golpe o formular objetivos demasiado abstractos. El cambio debe ser concreto y fácil de manejar.

Y, por último, muchas personas subestiman el papel del entorno. Si no cambia nada en los sistemas que nos rodean –presión laboral, patrones sociales, desencadenantes diarios–, la fuerza de voluntad suele desvanecerse. Planificar el contexto, las alternativas y los pasos realistas es más importante que la perfección.

¿Qué puntos de partida sencillos pueden ayudar a principios de año a que los cambios saludables y holísticos sean más realistas y duraderos?

EHay algunas prácticas sencillas que pueden generar impulso. Una de ellos es el ejercicio físico regular, ya que estabiliza el estado de ánimo y ayuda a regular el estrés. Incluso un breve paseo diario puede marcar la diferencia.

Otro punto es mantener un nivel de azúcar en sangre más estable. En lugar de poner el foco únicamente en el peso, también es aconsejable controlar la estabilidad de los niveles de glucosa. Cuando el azúcar en sangre es más uniforme, el estado de ánimo y la concentración suelen apaciguarse. A algunas personas les resultan útiles herramientas como la medición continua de la glucosa para crear conciencia.

Un tercer enfoque es llevar un diario. Por ejemplo, anotar los altibajos del día o practicar brevemente la gratitud. Estas acciones favorecen la introspección, lo que con el tiempo ayuda a tomar decisiones más conscientes.

¿Qué le gustaría decir a los lectores que se muestran escépticos con la psicoterapia?

El apoyo psicológico no solo sirve para tratar un diagnóstico. También es preventivo y ayuda a comprender qué factores influyen en la salud y en el comportamiento.

Ciertamente, aún dejando a un lado la salud emocional, la salud social y el sentido de la vida, es posible obtener mejoras a corto plazo, pero es difícil que los resultados sean duraderos. Una relación tensa, una autoestima baja o el estrés crónico pueden ser desencadenantes poderosos,
capaces de inducir a las personas a caer de nuevo en estrategias de afrontamiento anteriores. Si no se abordan esos desencadenantes, el cambio resultará mucho más difícil.

Por todo ello, el objetivo de la psicoterapia en la clínica es ayudar a las personas a ver la imagen completa y a encontrar palancas realistas para el cambio, de forma que los avances y las mejoras en la salud sean realmente duraderos.