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Investigación del microbioma


s.steiner - 11/02/2026 - 0 comments

INVESTIGACIÓN DEL MICROBIOMA

La salud intestinal más allá de las bacterias: un nuevo capítulo en la investigación del microbioma

En un nuevo estudio científico hemos centrado la atención en el ecosistema oculto del intestino y en una posible explicación de por qué los virus podrían desempeñar un papel más importante de lo que se pensaba hasta ahora en los efectos del ayuno sobre la salud. El artículo presenta, de un lado, los nuevos hallazgos del estudio de Buchinger Wilhelmi y, de otro lado, describe cómo el ayuno y las decisiones sobre el estilo de vida pueden reordenar el entorno intestinal.

El ecosistema invisible: los motivos por los que los virus intestinales podrían ser el próximo objetivo de la investigación relacionada con la salud

Hoy en día, la salud intestinal es más importante que nunca, y por una buena razón. En los últimos años, la investigación ha demostrado repetidamente que la estructura y la función del intestino influyen en muchos más aspectos que en la mera digestión. Desde la regulación inmunológica hasta el control de los niveles de azúcar en sangre, pasando por el estado de ánimo y la función cerebral, el intestino desempeña un papel fundamental en la salud y en el riesgo de desarrollar enfermedades.
Hasta ahora, gran parte de la investigación se ha centrado en la microbiota intestinal, es decir, en la comunidad de microorganismos que vive principalmente en el intestino grueso. Estos microbios no solo coexisten con nosotros, sino que interactúan constantemente con nuestro organismo. La fermentación de la fibra alimentaria por las bacterias de la microbiota intestinal produce metabolitos de diferente tipo, como ácidos grasos de cadena corta y vitaminas. Cuando los metabolitos llegan al torrente sanguíneo pueden influir en las inflamaciones, en los procesos metabólicos e incluso en las funciones cerebrales.

Sin embargo, no todas las bacterias son beneficiosas. Ciertas especies pueden producir sustancias inflamatorias o dañar la barrera intestinal si se vuelven demasiado dominantes. Por ello, la salud intestinal no consiste tanto en eliminar microbios como en promover un ecosistema equilibrado y resistente en el que prosperen las especies beneficiosas y se mantengan a raya las potencialmente perjudiciales.

Más que bacterias: el mundo a menudo ignorado de los virus intestinales

Por muy importantes que sean las bacterias para la investigación del microbioma, no son los únicos habitantes del intestino. El ecosistema intestinal incluye también hongos, arqueas y virus. Los virus, en particular, son uno de los componentes menos investigados hasta la fecha, a pesar de que su presencia es sorprendentemente elevada.

Cuando las personas oyen la palabra «virus», la mayoría piensa en enfermedades infecciosas, como la gripe o la COVID-19. Sin embargo, la mayor parte de los virus con los que nos encontramos son inofensivos o desempeñan un papel neutro, e incluso útil en algunos casos. Los seres humanos estamos expuestos a los virus desde que nacemos. Sin ellos, la vida compleja tal y como la conocemos no sería posible. La mayoría de los virus presentes en el intestino son bacteriófagos y, como tales, infectan y destruyen bacterias, pero no células humanas. Estos fagos pueden influir en las bacterias que surgen y proliferan, en su comportamiento y en cómo interactúan entre sí.

Este componente viral del microbioma se denomina viroma intestinal. Comprender cómo se comporta y cómo responde a la alimentación y al estilo de vida podría explicar por qué algunos microbiomas son más resistentes y adaptables que otros.

Ayuno y viroma intestinal: nuevos hallazgos de la investigación actual

Hasta hace poco tiempo, apenas se tenía información sobre cómo influye el ayuno en el viroma intestinal. En un nuevo estudio, Buchinger Wilhelmi ha comenzado a investigar esta cuestión con más detalle. Para ello, se procedió a analizar los cambios virales antes, durante y después del ayuno Buchinger.

Durante el rodaje de un documental francés para televisión, la supermodelo Adriana Karembeu acudió a la clínica de Überlingen para realizar un programa de ayuno. Aprovechando su estancia, nuestro equipo científico usó métodos de última generación para analizar el microbioma intestinal de la modelo. Se utilizaron procedimientos que, hasta ahora, rara vez están disponibles fuera de grupos de investigación especializados. Por iniciativa de nuestro director científico, el Dr. Robin Mesnage, se incluyó también el componente viral. Aunque se trató tan solo de un caso aislado, los cambios observados fueron notables y apuntaban a que el ayuno podría tener una influencia relevante en los virus intestinales. Este indicio proporcionó el impulso definitivo para investigar esta cuestión de forma más sistemática.

Dra. Franziska Grundler

Para estudiar el comportamiento de los virus y utilizando métodos de secuenciación precisos, nuestro equipo colaboró con científicos destacados del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), institución líder en investigación de Europa para las ciencias de la vida. Se analizó la situación antes del ayuno, al final de un ayuno de diez días y, de nuevo, después de uno y tres meses, respectivamente. La evaluación fue dirigida por Natalie Falshaw. Los resultados muestran que el ayuno reorganiza temporalmente los virus intestinales. Mientras que la diversidad de virus intestinales disminuyó a corto plazo, ciertas relaciones importantes entre los virus y las bacterias beneficiosas se hicieron más evidentes. En lugar de mostrar patrones típicamente asociados con la inflamación intestinal o con otras enfermedades, los cambios parecían apuntar más bien a un sistema microbiano más coordinado y estable.

En resumen: el ayuno parecía estimular la reorganización del ecosistema intestinal de forma comparable a un reinicio natural. Algunos de estos cambios siguieron siendo evidentes varios meses después del ayuno y estaban relacionados con mejoras en los marcadores que afectan a la regulación del azúcar en sangre y a la resistencia física

Los resultados están ya disponibles como prepublicación. Esta versión preliminar significa que todavía no ha sido sometida a una revisión por pares a cargo de expertos independientes. Por nuestra parte seguiremos con especial interés la evolución ulterior de este estudio. En general, este trabajo refuerza la idea de que el intestino es un sistema interconectado y vivo. Por ello, la salud intestinal no consiste tanto en «combatir» una bacteria concreta o apostar por un suplemento específico, sino en crear las condiciones que permiten que todo el sistema se estabilice y se regule adecuadamente.

Cómo cuidar nuestro sistema intestinal en el nuevo año

Aunque la investigación sobre los virus intestinales crece constantemente, ya hay pruebas sólidas de que ciertos hábitos cotidianos favorecen un microbioma intestinal variado y robusto:

🍛 Diversidad en el plato

Una amplia selección de alimentos vegetales proporciona diferentes tipos de fibra que alimentan a las bacterias intestinales beneficiosas. Como referencia práctica se recomienda incluir alrededor de 30 alimentos vegetales diferentes a lo largo de la semana, como frutas y verduras, legumbres, frutos secos, semillas y productos integrales. En este sentido, la variedad es más importante que la perfección.

 


🌾 Aumentar conscientemente el consumo de fibra

Las bacterias intestinales fermentan la fibra soluble de la fruta, la verdura, la avena y las legumbres y la convierten en ácidos grasos de cadena corta, que refuerzan el sistema inmunitario y ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre. La fibra insoluble de los cereales integrales y frutos secos favorece el tránsito intestinal y la sensación de saciedad. Las personas sensibles a la fibra deben aumentar su consumo de forma gradual.

 


⚖️ Cuidar el equilibrio emocional

El intestino y el cerebro están en constante comunicación. El estrés crónico puede alterar la composición del microbioma. Al mismo tiempo, los estudios demuestran que rutinas como la meditación, un entorno tranquilo para comer y las pausas conscientes pueden favorecer el equilibrio microbiano y la regulación inmunológica.

 


🏃🏽‍♀️ Hacer ejercicio regularmente

El ejercicio estimula la digestión, favorece la motilidad intestinal y contribuye a reducir la inflamación del tracto digestivo. Incluso una actividad suave y regular, como caminar o montar en bicicleta, puede influir positivamente en la salud intestinal.

 


🛌 Vigilar el ritmo del sueño

La falta de sueño puede reducir la diversidad microbiana. Un ritmo de sueño regular estabiliza tanto la barrera intestinal como la resistencia microbiana.

 


🌱 Prestar atención a los factores medioambientales

Los pesticidas, el tabaco y el consumo prolongado de determinados fármacos, entre ellos los inhibidores de la bomba de protones, pueden afectar al microbioma intestinal. Elegir preferentemente alimentos ecológicos, reducir la exposición a sustancias químicas y hacer un uso consciente de los medicamentos puede ayudar a proteger el equilibrio microbiano.

 


🍵 Entender el ayuno como reinicio

Tanto el ayuno intermitente como el ayuno prolongado estructurado pueden favorecer la regeneración del microbioma, ya que adaptan los patrones alimenticios a ritmos más naturales. El ayuno no es un atajo, sino que crea un espacio fisiológico en el que varios sistemas, incluido el ecosistema intestinal, pueden reajustarse.

Perspectivas

La microbiota intestinal es un ecosistema dinámico y adaptable, en el que influyen la alimentación, el estilo de vida y el entorno. Si la investigación sobre el viroma intestinal sigue avanzando, se podrá explicar mejor por qué ciertas intervenciones, como el ayuno, tienen efectos tan amplios y duraderos sobre la salud.

Al cuidar este ecosistema invisible en nuestra vida cotidiana, favorecemos no solo la digestión, sino también las bases de una salud metabólica, inmunológica y mental sostenidas.